Artículos de Lectura


 
ERRORES COMUNES DE LA MENTE

ERRORES COMUNES DE LA MENTE

ERRORES COMUNES DE LA MENTE



Es un buen ejercicio personal revisar cómo adquirimos y convivimos con estos errores comunes de la mente:

1- El Razonamiento Todo o Nada


2- El Perfeccionismo

3- La Hiper-generalización

4- La Calificación Global

5- La Catastrofilla

6- Quitar Importancia

7- El Pensamiento Comparativo

8- La Aceptación Incuestionable de las Críticas

9- La Edición Selectiva

10- Descalificar lo Positivo

11- La Lectura de la Mente

12- La Personalización

13- Predecir el Futuro

14- El Síndrome del Condicional

15- El Razonamiento Emocional


La adicción a la certeza no sólo nos cierra la posibilidad de pensar, inventar y anticiparnos a ideas nuevas. Si no que nos estanca en viejas creencias, que tarde o temprano nos paralizan, nos distancian, nos dejan solitarios en ellas.

Llenos de rencor y enojo, nos peleamos con nosotros mismos; pero para sostenerlas previamente nos hemos peleado con el mundo y contra el mundo.

Abrir la mente, también es abrir el corazón. Saber aceptar las diferencias es saber escuchar.




 
Evoluciòn de la Fantasìa y del Deseo Sexual

Evoluciòn de la Fantasìa y del Deseo Sexual

EVOLUCIÓN DE LA FANTASÍA Y DEL DESEO SEXUAL

La evolución del comportamiento reproductivo representa la adaptación a las necesidades humanas; sin embargo, los rastros de los primitivos modelos de apareamiento son claramente visibles en la sexualidad humana.
A pesar de haberse separado la sexualidad humana del impulso reproductivo; la impronta del imperativo biológico, continúa dando forma a nuestros deseos sexuales.
Los comportamientos reproductivos de casi todos los mamíferos se organizan alrededor del ciclo del estro de la hembra. Esta antigua danza reproductiva es motivada por el inter juego de las hormonas sexuales femeninas E (el estrógeno) y las masculinas T (testosterona).

La influencia incierta de las hormonas sexuales en las mujeres puede resumirse en lo establecido por Money: Los E hacen que las hembras resulten atractivas a los machos mientras que la T las vuelve sensibles frente a éstos.

Los estrógenos es la hormona que vuelve atractiva a las hembras frente a los machos. La testosterona es la hormona masculinizante en los machos y la hormona de la libido en ambos géneros.

Dado que la libido femenina se halla gobernada por los andrógenos, las mujeres son las únicas en seguir siendo receptivas a los estímulos sexuales en los períodos de no fertilidad ni ovulación. En cualquier estación y a lo largo del ciclo menstrual e incluso después de la menopausia, las mujeres segregan andrógenos y son sexualmente receptivas porque en ellas no se relaciona la fertilidad con una mayor motivación sexual.
La gran cantidad de hormonas sexuales que se sintetizan y segregan durante el estro determinan que las células genitales de las hembras produzcan feromonas. Sustancias químicas incitadoras del deseo sexual del macho. Son potentes afrodisíacos químicos. 
Aún no ha sido elucidado el significado desde el punto de vista del deseo sexual humano.

Los pequeños péptidos moleculares segregados por la glándula pituitaria y por ciertas neuronas del cerebro; oxitocina y vasopresina; también desempeñan un importante papel en mejorar los comportamientos reproductivos, en facilitar el vínculo de a dos y en los comportamientos parentales. Llamadas por la literatura popular, las “hormonas del amor y la monogamia”.


PRIMACÍA DE LAS INFLUENCIAS PSICOLÓGICAS SOBRE EL DESEO SEXUAL

Nuestra sexualidad no se halla intrincada con la reproducción y nuestros amores no se hallan regidos por las fluctuaciones de nuestras hormonas sexuales ni por las secreciones genitales de nuestras parejas.
Al liberarnos de estas limitaciones nuestros comportamientos sexuales están cada vez más sujetos a influencias experienciales y psicológicas; por el aprendizaje, las experiencias infantiles y el contexto social.
Los gustos sexuales humanos son en gran medida adquiridos. Los seres humanos son selectivos en sus preferencias y deseos sexuales.
Las pasiones humanas se caracterizan por su gran diversidad, maleabilidad y plasticidad. Varones y mujeres se excitan y se sienten estimulados por una amplia gama de parejas, de escenarios eróticos, de símbolos sexuales y fantasías. Además, nuestro interés por el sexo es influenciable por nuestros estados emocionales y por la calidad de nuestra relación con nuestras parejas.
La sensibilidad humana nos coloca por encima del impulso biológico, que disminuye por las objeciones de sus parejas sexuales o por consideraciones éticas.
Sin embargo, la susceptibilidad, inherente al deseo sexual humano, frente a las influencias psicológicas negativas; es un factor clave en el mal funcionamiento del mecanismo regulador sexual, es decir, en la patogénesis de los trastornos del deseo sexual.
A pesar de esto, sería un grave error presuponer que hemos superado enteramente a nuestras gónadas. Desde la perspectiva clínica sólo son importantes las hormonas sexuales cuando faltan.
Por lo tanto, descartados los factores orgánicos endócrinos o inducidos por ingesta de drogas, las intervenciones psicológicas constituyen el foco primario del tratamiento.

ONTOGENIA DEL DESEO SEXUAL

Si bien nos hallamos genéticamente programados para la supervivencia de la especie, en la adquisición de los deseos, preferencias y fantasías sexuales de cada individuo influyen sus historias individuales, el aprendizaje y la experiencia.
Hay dos cuestiones relacionadas con el origen de las fantasías y del deseo sexual. La primera es que éstos se originan en los primeros años de vida. La otra es que ciertas prácticas perversas o parafilias, se originan en situaciones dolorosas infantiles. Otra característica fundamental es su no cambio a través del tiempo.
El erotismo normal madre/hijo durante los primeros años implica la adquisición de fantasías y deseos sexuales normales. En oposición a las relaciones incestuosas o abusivas que producirán la erotización de los traumas de la niñez.
Estas constituyen una fuente de deseos y o fantasías adultas atípicas o patológicas.
De este modo “la fantasía erótica transforma el trauma de la niñez en triunfo”.


LA FANTASÍA SEXUAL

“Las fantasías sexuales son, en verdad, representaciones mentales de los deseos sexuales y de los anhelos más ardientes de las personas”. Por lo tanto, los contenidos de ambas son idénticos; la diferencia es que la fantasía pertenece al reino virtual o simulación mental; mientras que el deseo puede ponerse en práctica.
Nuestro cerebro dotó a la sexualidad de la dimensión de la fantasía erótica, que constituye un importante determinante del deseo sexual.


LAS ANTI FANTASÍAS

La simulación también puede actuar negativamente. Imágenes odiadas, repulsivas, peligrosas actúan como inhibidores del deseo sexual.
Así la imagen virtual del acoso sexual ejerce efectos inhibitorios sobre muchos de los impulsos de un hombre que intenta seducir.

DESCONEXIONES SEXUALES NO ADAPTATIVAS

Los mecanismos de control que actúan como freno equivocado en situaciones donde debería darse rienda suelta al placer. Son estímulos psicológicos inhibitorios utilizados inconcientemente por el sujeto. Peligros simbólicos y temores imaginarios, que forman parte de la distorsión neurótica de una persona.

CONCLUSIONES
A la hora de tratar el trastorno del deseo sexual de un paciente, hay que tener una visión integradora del funcionamiento orgánico, endócrino, hormonal; y de su funcionamiento psíquico, emocional. El deseo es cuerpo, mente y espíritu.
La importancia de sus experiencias y contexto social. Indagar en sus fantasías sexuales es un dato clínico fundamental. Ya que siendo un regalo de los dioses para algunos; es un tormento para otros. Así como estimulan el deseo, pueden aniquilarlo. Tener en cuenta la observación de sus primeras relaciones parentales; las que permitirán armar vínculos sexuales saludables; hasta el sentimiento opuesto, de encontrar parejas que los lastimen.
La sexualidad humana es compleja por alejarse del instinto reproductivo; así mismo es lo que la torna tan atractiva.

Mayo 2012

Lic. Olga Tallone